Me escapé del mundo yéndome al norte, pero otro mundo esperaba allá.
Yo arrimé, siempre disparo a mansalva, pero esa piel fue particular. La haces muy bien, y aunque te hierva la sangre te encadenas para no llamar. ¿Cómo hacés? Conozco todos tus trucos, pero aún así me das que pensar.
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